jueves, 11 de noviembre de 2010

¿Descarriado = Perdido?

¿Ha escuchado usted decir que si un creyente se ha apartado del camino y ha esta cayendo en pecado debe reconciliarse con el Señor de lo contrario su salvación peligra? ¿Ha quedado usted preocupado por algún ser querido creyente que ha fallecido y no se encontraba “caminando” con el Señor? O ¿tiene temor de que al morir no pueda entrar al cielo porque anda medio descarriado?

Se tiene la idea que una vez que una persona ha aceptado a Cristo como su Salvador, si no se mantiene caminando fielmente puede perder su salvación si muriera en pecado o si el Señor viniera en ese momento. Esta idea es totalmente contradictoria al concepto mismo de la salvación por fe, la Biblia no la apoya y más bien nos da suficiente información para refutarla.

Dice en Efesios 1:13-14:

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Dos cosas importantes a resaltar aquí: primero, nuestra salvación fue obtenida por fe, no por obras; ¿cómo pues podemos pensar que algo que no hemos adquiridos por ser buenos podemos perderlo por no mantenernos “buenos”? no tiene lógica, ni base. Segundo, dice que el Espiritu es nuestra garantía de que recibiremos nuestra herencia; usted puede estar totalmente seguro, que si ha aceptado a Cristo como su Salvador, pasará una eternidad con El y nada podrá arrebatarle de su mano.

Cuando creemos que un “descarriado” puede perder su salvación no hemos comprendido la gandeza de la salvación, ni la misericordia de Dios. La salvación es un acto completo y total, no depende en nada de lo que hagamos o dejemos de hacer, sino de su gracia, su amor y su entrega. El sacrificio de Cristo nos ha limpiado de todo pecado, y el Señor nunca más se acordará de ellos. Hebreos 10:17-18 dice:

…Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Porque donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

El Salmos 103 dice que su misericordia es tan grande que cuán lejos está el oriente del occidente, El alejó de nosotros nuestras rebeliones. Dios no es un dios que está pendiente de cada errorcito que cometemos para quitarnos nuestra salvación, además si así fuera ¿qué pecados podrían hacernos perder ésta? ¿cuán frecuente debe ser? ¿debo entonces confesar cada pecado que cometi y arrepentirme de él sino estoy en peligro? ¿y si se me olvida alguno? ¿y si muero camino a la iglesia y no tuve tiempo? No sería ese un Dios misericordioso…

La reconciliación no es un proceso que deba estarse repitiendo cada vez que nos alejamos de El y perdemos la comunión. La reconciliación sucedió una sola vez, eramos enemigos del Señor y el sacrificio de Cristo nos reconcilia con El. Dice en 2 Corintios 5:17-20:

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Y Hebreos 10:12-14:

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

Ya fuimos reconciliados con el Señor y una sola ofrenda fue suficiente. Si usted ha estado en pecado apartado del camino, ha perdido su comunión con Dios, no su salvación en El. Su salvación es eterna y no depende de sus obras, no puede perderla. Dios quiere que viva una vida en abundancia, que le sirva, pero no para ser salvo, su salvación fue obtenida por su fe. En el siguiente versículo podemos ver lo que pasaría si alguien no esta velando en el Señor:

Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
1 Tesalonicenses 5:2-10

Dice que no durmamos, porque no somos de las tinieblas, somos de la luz. Pero si hemos fallado o si estaremos fallando cuando El venga, el último versículo nos da esperanza, alegría y confort: “murió por nosotros para que ya sea que velemos o durmamos, vivamos juntamente con él”. ¡Gloria a Dios por la belleza de su sacrificio y salvación eterna!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Terminará el mundo en 2012?

Se ha popularizado en estos últimos años la idea de que el fin del mundo será en el 2012, y específicamente el 21 de diciembre. Esta idea ha venido agarrando fuerza a tal grado que ya no solamente los fanáticos de estos temas hablan de ella, sino que es común en todo tipo de personas, ya sea por broma, duda o convicción. Es tanta la popularidad del tema, que hasta los canales televisivos de ciencia y cultura hablan de ello constantemente, incluso haciendo series de varios días para cubrirlo; entre ellos: Discovery, National Geographic, History, etc.

¿De dónde surge esta idea?, ¿debe en realidad preocuparnos?, ¿tiene alguna base científica o profética?, ¿dice la Biblia algo al respecto o nos da información para creer o rechazar esta idea?

Por siglos, el hombre ha intentado predecir cuándo será su fin. Se han hecho predicciones una y otra vez, algunas sin mucha popularidad; otras, en cambio, con muchos seguidores y creyentes fieles. Estos son unos pocos ejemplos de algunas de estas predicciones:
  • Año 1000: Hubo gran histeria creyendo que este sería el fin del mundo, por el fin del milenio
  • 1346: La Plaga negra en Europa
  • 1977: Ataque de las abejas asesinas, asociado con Apocalipsis 9:3-12
  • 1998: multiplicado 666 por 3
  • 1999: Predicho por Nostradamus
  • 2000: dividido entre 3 da 666.6666.
  • 2000: El caos de las computadoras, el Y2K
  • 1914, 1918, 1920, 1925, 1941, 1975, 1994: Predicho por los Testigos de Jehová

Como podemos ver, el hombre siempre ha hecho predicciones del fin del mundo y siempre ha fallado. Quizás esta vez, la idea que el mundo termine el 2012 ha adquirido mucha popularidad por el crecimiento de las comunicaciones: la televisión, páginas web, correos electrónicos, etc. Además que los medios hacen converger varias teorías en el mismo año.


La idea del 2012 surge con el calendario maya; los mayas hicieron un calendario que se encuentra dividido en períodos de tiempo llamados B’ak’tunes. Al cumplirse 5125 años el mundo se destruye y regenera y la humanidad vuelve a empezar. Según los mayas, esto ha ocurrido ya varias veces, y la próxima vez será el 21 o 23 de diciembre del año 2012, por lo que el mundo occidental ha interpretado esto como el fin del mundo. Aunque los mayas acertaron increíblemente con fenómenos astrológicos como los eclipses, también predijeron cataclismos que nunca ocurrieron. Sumado a esto, el solsticio de diciembre del 2012 (21 de diciembre) tendrá una particularidad astronómica interesante, y es que al parecer habrá una alineación entre cuerpos celestes, lo que los astrólogos han aprovechado para decir que habrá un cataclismo mundial. Dados estos dos acontecimientos (que no nos aseguran nada en verdad), los medios de comunicación le han sumado las profecías de nostradamus (que jamás dijo nada del 2012 y que han cambiado su año de predicción del fin del mundo varias veces), el Web Bot (algo realmente insólito), un planeta Hercolubus que chocará con la tierra y otras tantas profecías e ideas sin base real para que la tal profecía cobre fuerza, ¿con qué objetivo? No lo se, quizás atraer oyentes, clientes, televidentes, devotos o lo que sea.

Pero ¿qué dice la Biblia al respecto? En Mateo 24:36 dice:

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre

A pesar de este versículo, el hombre insiste una y otra vez en intentar predecir el fin del mundo, a veces hasta con cálculos basados en la Biblia, o sea, que si creemos que pueden haber cálculos ciertos ahí, pero que los versículos que dicen que nadie sabe ni sabrá, esos no los creemos. El colmo es, que incluso los que nos llamamos cristianos dudemos con respecto a estas teorías y abramos la duda a si pudieran ciertas. 1 Tesalonicenses 5:3 dice:

que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.

Cuando menos pensemos que puede llegar el fin, éste vendrá. El 2012 ha adquirido mucha popularidad como el fin del mundo, asi que usted puede estar totalmente seguro que ese día no lo será. Además, estudiando el libro de Apocalipsis y Daniel nos damos cuenta que para que el mundo termine, deben suceder algunas cosas que no durarán 2 años que es lo que falta para el 2012.

Como cristianos no nos corresponde intentar adivinar cuándo será el fin del mundo; lo que sí nos corresponde es predicar el evangelio y alcanzar al mayor número para que cuando Dios decida que es tiempo que llegue ese día, muchas personas gocen de una vida eterna con El.

que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 2 Timoteo 4:2

¡A ponernos pilas entonces!

viernes, 30 de julio de 2010

Nadie me dijo (apólogo)

¿Le ha sucedido que algunas personas conocían algo que usted desconocía y nadie le dijo nada al respecto?, déjeme contarle lo que a mí me pasó:

Siempre había creído que Isaac Newton había descubierto que el aire, así como todo lo que está en la Tierra y tiene masa, tiene peso; pero nadie me dijo que hace muchos siglos en un libro llamado Job esto ya había sido escrito (Job 28:25).

Me dijeron que en siglos anteriores creían que la tierra era plana y sostenida por dos grandes elefantes, y que esta teoría fue rechazada cuando Magallanes dio la vuelta a la Tierra; pero nadie me dijo que Job había dicho muchos siglos antes que la Tierra estaba sostenida por nada (Job 26:7) y que Isaías habló del círculo de la Tierra (Isaías 40:22).

Me dijeron que la Biblia era un libro escrito por hombres nada más; pero nadie me dijo que había sido escrito por más de 30 hombres que vivieron en diferentes siglos, que no se contradice ni una vez, y que sus profecías han sido cumplidas a la perfección.

Me dijeron que la Biblia era un libro que había sido traducido muchas veces y que no podía ser confiable ya que debía haber sufrido muchos cambios; pero nadie me dijo que los rollos del mar muerto descubiertos en 1947 comprobaron que las versiones que tenemos hoy en día se apegan al texto original.

Me enseñaron desde pequeño que Dios quería a los niños buenos y a los malos no; pero nadie me dijo que la Biblia decía que todos somos malos (Romanos 3:10-11) y que ninguno era bueno ante los ojos de Dios (Isaías 64:6).

Me dijeron que el cielo era un lugar que solamente podía conseguirse con mucho esfuerzo y con una vida de bondad; pero nadie me dijo que debía ser, no bueno sino perfecto para poder entrar allí (Apocalipsis 21:27). Nadie me dijo que en Efesios 2:8,9 dice que no es por nuestras acciones sino que es un regalo (don) de Dios mediante la fe.

Me dijeron que Jesucristo había muerto por los pecados del mundo; pero nadie me dijo que ese sacrificio limpiaba mis pecados y que con solamente creerlo podía entrar al cielo (Colosenses 2:13-14, Juan 3:16, Romanos 3:28, Juan 6:47).

Me dijeron que nadie podía saber si iba ir al cielo el día que muriera, que era una cosa de esperar y ver; pero nadie me dijo que en 1 Juan 5:13, dice que si podemos saberlo si hemos creído en Jesucristo.

Luego me dijeron que una vez que había creído en El, debía mantenerme haciendo buenas acciones y dejar de hacer cosas malas para poder mantener ese regalo; pero nadie me dijo que Dios decía que mi vida era ETERNA (Juan 6:47), que ya no perdería mi regalo (Juan 5:24) y que nadie me arrebataría de su mano (Juan 10:28).

Como usted puede ver, me dijeron muchas cosas que no eran ciertas y no me dijeron muchas otras que sí eran verdad. Afortunadamente, al igual que usted hoy, yo conocí la verdad; yo he decidido aceptar el regalo de vida eterna que Dios me da y estoy seguro donde iré el día que muera. No me mal entienda, no estoy diciendo que crea en Jesucristo y que no se preocupe de sus acciones; Dios quiere que usted sea bueno, lo que no quiere es que crea que eso le ayudará a obtener la entrada al cielo; las buenas acciones forman parte del plan de Dios para su vida, pero no para su salvación; la única manera de entrar al cielo es a través de Jesús (Juan 14:6). Tome una decisión hoy, mañana podría ser tarde ya.